Oraciones

ORACIONES INICIALES 
 

     +En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

     Gloria a Ti, oh Dios, gloria a Ti. Oh Rey Celestial, Consolador, Espíritu de Verdad, Tú que estás presente en todo lugar y todo lo llenas, Tesoro de bienes y Dador de Vida. Ven y haz en nosotros Tu morada. Purifícanos de toda mancha y salva nuestras almas, Tú que eres Bueno.

     +Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, Ten piedad de nosotros. (tres veces)
     +Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

     Trinidad Santa, Ten piedad de nosotros. Señor, purifícanos de nuestros pecados. Maestro, perdona nuestras transgresiones. Santo, visítanos y cura nuestras dolencias por Tu Nombre. Señor, Ten piedad. (tres veces)

     +Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

     Padre Nuestro que estás en los cielos, santificado sea Tu Nombre, venga Tu Reino, hágase Tu voluntad así en la tierra, como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy. Perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos dejes caer en la tentación, más líbranos del mal. 

     Por las oraciones de nuestros Santos Padres, Señor Jesucristo, Dios nuestro, Ten piedad de nosotros y sálvanos. Amén.

     Señor, Ten piedad.
(doce veces)
     +Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

     Vengan, adoremos y prosternémonos ante Dios nuestro Rey. Vengan, adoremos y prosternémonos ante Cristo, nuestro Rey y nuestro Dios. Vengan, adoremos y prosternémonos ante el mismo Cristo, nuestro Rey y nuestro Dios. 


ORACIONES AL LEVANTARSE 

Al levantarme, antes que nada, de pie y con reverencia, reflexiono en que estoy en la presencia de Dios que todo lo ve y, haciendo la señal de la Cruz, digo: 

     +En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. 

Luego hago una pausa hasta que haya concentrado mis sentidos y pensamientos,
hago tres postraciones, diciendo cada vez: 

La Oración del Publicano
     Señor Jesucristo, Hijo de Dios, ten piedad de mí, pecador. 

Luego: 

     Señor Jesucristo, Hijo de Dios, por la intercesión de Tu Madre purísima y de todos los santos, Ten piedad de nosotros. Amén.

Y las Oraciones iniciales: Oh Rey celestial…, Santo Dios...

Troparios a la Santísima Trinidad
     Al levantarnos, nos postramos ante Ti, Dios Bueno, y Poderoso, y Te cantamos el himno de los Ángeles: Santo, Santo, Santo eres Tú, nuestro Dios. Por las intercesiones de la Theotokos, Ten piedad de nosotros.
     + Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
     Tú, Señor, me has despertado del sueño, ilumina mi espíritu y mi corazón y abre mis labios para cantarte, Santísima Trinidad: Santo, Santo, Santo eres Tú, nuestro Dios. Por la intercesión de la Theotokos, Ten piedad de nosotros. Ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén. De improviso vendrá el Juez y las obras de todos serán reveladas. Por eso con temor Te clamamos al terminar la noche: Santo, Santo, Santo eres Tú, nuestro Dios; por la intercesión de la Theotokos, Ten piedad de nosotros.

     Señor, Ten piedad.
(doce veces)

Oración a la Santísima Trinidad de San Basilio el Grande
     Al levantarme del sueño, Te doy gracias, Santísima Trinidad, porque por Tu gran bondad y paciencia, no Te has indignado contra mí por mi pereza y desarmonía, ni me has dejado perecer en mis iniquidades, sino que me has mostrado Tu acostumbrado amor y filantropía y me has despertado para cantarte desde el amanecer y glorificar Tu grandeza. Ilumina ahora los ojos de mi mente y abre mi entendimiento para que aprenda Tus Palabras, entienda Tus mandamientos y haga Tu voluntad, y así pueda cantarte y confesarte con todo mi corazón y exaltar Tu Santísimo Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

     Vengan, adoremos y prosternémonos ante Dios nuestro Rey.
     Vengan, adoremos y prosternémonos ante Cristo, nuestro Rey y nuestro Dios.
     Vengan, adoremos y prosternémonos ante el mismo Cristo, nuestro Rey y nuestro Dios.

Salmo 50
     Ten piedad de mí, oh Dios según Tu gran piedad y según la multitud de Tus misericordias borra mi iniquidad. Acaba de lavarme de mi injusticia y purifícame de mi pecado. Porque conozco mi injusticia y mi pecado está siempre ante mí. Contra Ti solo he pecado y lo malo he hecho ante Ti, para que seas justificado en Tus palabras y venzas cuando se Te juzgue. Pues he aquí, fui concebido en iniquidades y en pecado me apeteció mi madre. Pues he aquí, amaste la verdad, lo desconocido y oculto de Tu sabiduría me manifestaste. Me rociarás con hisopo y seré purificado, me lavarás y más que nieve blanquearé. Me enseñarás alborozo y alegría y mis huesos humillados se alborozarán. Aparta Tu faz de mis pecados y borra todas mis iniquidades. Crea en mí un corazón puro, oh Dios y un espíritu recto renueva en mis entrañas. No me arrojes de Tu faz y  Tu Espíritu Santo no me quites. Devuélveme el alborozo de Tu salvación y afiánzame con Tu Espíritu príncipe. Enseñaré a los inicuos Tus sendas y los impíos se convertirán a Ti. Líbrame de sangres, oh Dios, Dios de mi salvación y exultará mi lengua en Tu justicia. Oh Señor, abrirás mis labios y mi boca anunciará Tu alabanza. Porque si hubieras querido sacrificio Te lo daría. En holocaustos no Te complacerás. El sacrificio a Dios es un espíritu contrito, un corazón contrito y humillado, Dios no despreciará. Haz bien, Señor, en Tu beneplácito a Sión y edifíquense los muros de Jerusalén. Entonces Te complacerás en sacrificio de justicia, oblación y holocaustos, entonces ofrecerán becerros sobre Tu altar.

El Credo o Símbolo de la Fe
     Creo en un solo Dios, Padre, Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra y de todas las cosas visibles e invisibles.
     Y en un solo Señor, Jesucristo, Hijo Unigénito de Dios, engendrado por el Padre antes de todos los siglos. Luz de Luz, Dios Verdadero de Dios Verdadero, engendrado, no creado, consubstancial al Padre, por Quien todo fue hecho. Quien por nosotros los hombres y para nuestra salvación, bajó de los cielos y se encarnó del Espíritu Santo y María la Virgen y se hizo hombre. Y fue crucificado por nosotros bajo Poncio Pilato y padeció y fue sepultado. Y resucitó al tercer día, según las Escrituras. Y subió a los cielos y está sentado a la derecha del Padre. Y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos y su Reino no tendrá fin.
     Y en el Espíritu Santo, Señor y Dador de Vida, que procede del Padre, que con el Padre y el Hijo es juntamente adorado y glorificado, que habló por los Profetas. Y en la Iglesia Una, Santa, Católica y Apostólica. Confieso un solo bautismo para la remisión de los pecados. Espero la resurrección de los muertos, y la vida del siglo venidero. Amén.

Primera Oración de San Macario el Grande
     Oh Dios, purifícame a mí, pecador, pues nada bueno he hecho delante de Ti. Líbrame del maligno. Haz que se cumpla en mí Tu voluntad a fin de que sin condenación pueda abrir mis labios indignos para alabar Tu Santo Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén. 

Segunda Oración de San Macario el Grande
     Al levantarme del sueño Te ofrezco, oh Salvador, un himno a medianoche y prosternándome, Te imploro que no me entregues al sueño de la muerte, más Ten consideración, Tú que voluntariamente fuiste crucificado y apresúrate a levantarme pues yazco en la apatía y sálvame por medio de la oración y la intercesión. Tras el sueño de la noche, haz que brille sobre mí un día armonioso, Cristo Dios mío y sálvame. Amén.

Tercera Oración de San Macario el Grande
     A Ti acudo, Señor que eres Filántropo, al levantarme del sueño. Por Tu misericordia salgo a hacer Tus obras y Te ofrezco mi corazón para que me ayudes siempre en todas las cosas. Líbrame de todo mal mundano y de las asechanzas del diablo. Sálvame y guíame a Tu Reino eterno, porque Tú eres mi Creador que inspiras y concedes todo pensamiento bueno. En Ti solo tengo mi esperanza, y Te rindo gloria, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

Cuarta Oración de San Macario el Grande
     Señor, en Tu abundante bondad y en Tu gran misericordia, has concedido que yo Tu siervo atravesara el tiempo pasado de esta noche sin caer en la tentación del enemigo. Señor, Artífice de toda la creación, concédeme hacer Tu voluntad en Tu Luz verdadera y con un corazón iluminado, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén. Quinta Oración de San Macario el Grande Señor Dios Todopoderoso, que aceptas de las Potestades Celestiales el Himno Trisagio, acepta también de mí, Tu siervo indigno, este himno nocturno y concede que en todos los años de mi vida y en toda hora pueda glorificarte a Ti, Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

Sexta Oración de San Basilio el Grande
     Señor Todopoderoso, Dios de las Potestades y de toda carne, que moras en las alturas y cuidas de los humildes, que escudriñas los corazones y las entrañas, que claramente prevés los secretos de los hombres, Luz eterna y perdurable, en quien no hay cambio ni sombra de alteración. Rey Inmortal, acepta nuestras súplicas que ahora Te ofrecemos de labios manchados, confiados en la multitud de Tus misericordias. Perdona todas nuestras transgresiones de pensamiento, palabra y obra, a sabiendas o en ignorancia y límpianos de toda imperfección corporal y espiritual. Concédenos pasar toda la noche de esta vida presente con corazón vigilante y pensamiento sobrio, siempre esperando la venida de Tu Hijo Unigénito, nuestro Señor y Dios y Salvador, Jesucristo, Quien ha de venir con gloria como Juez, a recompensar a todos los hombres según sus obras, no sea que nos encontremos caídos en la apatía, sino despiertos y vigilantes, prestos para acompañarlo al regocijo y al palacio divino de Su gloria, donde no cesa el canto de los que Te celebran y donde el gozo de los que contemplan la bondad de Tu faz es sin fin. Porque Tú eres la verdadera Luz que ilumina y santifica todas las cosas, y toda la creación canta Tus alabanzas por siempre. Amén. 

Oración a la Santísima Madre de Dios, la Theotokos
     Santísima Señora mía, Madre de Dios, mediante Tus santas y poderosas oraciones, aleja de mí, tu humilde y desalentado siervo, la desesperación, el olvido, la necedad y el descuido, y todo pensamiento viciado, maligno e impío de mi corazón y de mi entendimiento oscurecido. Y apaga la llama de mis pasiones, porque soy pobre y miserable y líbrame de mis múltiples recuerdos crueles y obras perversas, y líbrame de todos sus efectos malvados. Pues todas las generaciones Te bendicen y glorifican Tu honorabilísimo nombre por los siglos de los siglos. Amén.

Oración al Ángel de la Guarda
     Santo Ángel, que custodias mi alma atribulada y mi vida desdichada, no me abandones a mí pecador y no te alejes de mí por culpa de mi libertinaje. No permitas que el espíritu maligno se apodere de mi cuerpo mortal y me domine. Fortalece mi frágil voluntad y condúceme por el camino de la salvación. Sí, oh Santo Ángel de Dios, guardián y protector de mi alma y mi cuerpo desdichados, perdóname todas las aflicciones que te haya causado durante todos los días de mi vida, y si he pecado en esta noche pasada, protégeme en éste día, y presérvame de toda tentación que pudiera hacerme desagradar a Dios. Ora por mí al Señor, a fin de que Él me fortalezca en Su temor y haga de mí Su siervo digno de Sus bondades. Amén.

Himnos a la Santísima Theotokos
     Regocíjate, oh Theotokos Virgen, María llena de gracia, el Señor está contigo. Bendita eres entre las mujeres y bendito es el fruto de Tu vientre, pues de Ti ha nacido el Salvador de nuestras almas.
     Bajo Tu amparo, nos acogemos, oh Theotokos; no desatiendas nuestra plegaria en la necesidad y de todo peligro líbranos siempre, oh Virgen gloriosa y Bendita.
     Gloriosa Siempre Virgen Madre de Cristo nuestro Dios, presenta nuestra oración a tu Hijo y nuestro Dios, rogándole que por Tu mediación salve nuestras almas.
     Victoriosa Líder del Ejército Triunfante, liberados del peligro Te cantamos nuestro agradecimiento, Oh Theotokos, ya que Tú tienes invencible poder, líbranos de la calamidad, para que podamos cantar: Regocíjate!, Novia sin novio.

Oración al Santo Patrono
     Ruega por mí, Santo Patrono mío,
(Nombre), porque con fervor me apresuro a ti, pronto socorro e intercesor de mi alma.

Oración de Intercesión a los Ejércitos Celestiales
     Ejércitos Celestiales de los Santos Ángeles y Arcángeles, rueguen por nosotros, pecadores. Oración de Intercesión a Todos los Santos Gloriosos Apóstoles, Profetas, Mártires y todos los Santos, rueguen por nosotros, pecadores. 

Oración de Intercesión a Todos los Santos
     Gloriosos Apóstoles, Profetas, Mártires y todos los Santos, rueguen por nosotros, pecadores.

Tropario a la Preciosa Cruz
     Oh Señor, salva a Tu pueblo y bendice Tu heredad, concede victoria a los cristianos sobre el adversario, y preserva a Tu pueblo por Tu Cruz. 

Luego ofrezco una oración por la salud y salvación de mi padre o madre espiritual, mis padres, parientes, las autoridades, benefactores, amigos, y los que sufren. Si es posible, utilizo estas conmemoraciones: 

Por los Vivos:
     Señor Jesucristo nuestro Dios, Quien por Tus eternas misericordias y bondades por las cuales Te hiciste hombre y Te dignaste sufrir la crucifixión y muerte para nuestra salvación, y resucitaste de entre los muertos, subiste al cielo y Te sentaste a la diestra de Dios Padre, acepta las humildes súplicas de quien Te invoca de todo su corazón. Inclina Tu oído y escucha la humilde plegaria de Tu siervo indigno que Te ofrezco como agradable perfume espiritual por todo Tu pueblo. Primeramente acuérdate de Tu Santa Iglesia Católica y Apostólica, que has adquirido por Tu Preciosa Sangre; confírmala y fortalécela, defiéndela y multiplícala, pacifícala y consérvala, a fin de que las puertas del infierno no prevalezcan sobre ella. Apacigua las discordias de las Iglesias, apaga el odio en las naciones y destruye y arranca prontamente los gérmenes de las herejías y suprímelas por la virtud de Tu Espíritu Santo.

(inclinación)
     Salva Señor y Ten misericordia de nuestros gobernantes, concédenos la paz, danos fuerza contra los enemigos y adversarios de nuestra patria e inspira a nuestro gobierno a favor de Tu Santa Iglesia y de todo Tu pueblo, a fin de que gocemos pacíficamente una vida tranquila y serena en la verdadera fe, en piedad y pureza. (inclinación)
     Salva Señor y Ten misericordia de nuestro Santo Sínodo y de todos los santos Patriarcas, Metropolitas, Arzobispos y Obispos Ortodoxos, de los Sacerdotes y Diáconos y todo el clero que has puesto para apacentar Tu grey espiritual y mediante sus oraciones, Ten piedad y sálvame a mí, pecador. (inclinación) Sálvame, Señor y Ten misericordia de mi padre (madre) espiritual N…, y mediante sus santas oraciones, perdona mis desarmonías.
(inclinación)
     Salva, Señor y Ten misericordia de mis padres N…, hermanos N…, hermanas N…, y de todos mis parientes y de todos mis amigos, y concédeles Tus bendiciones en esta vida y en el siglo venidero.
(inclinación)
     Salva, Señor, y Ten misericordia de los ancianos y de los jóvenes, de los pobres, de los huérfanos, de las viudas y de los que se hallan en enfermedad y aflicción, en la desgracia e infortunio, en privación y cautiverio, en la cárcel y destierro y muy especialmente de aquellos que por causa Tuya y por la fe ortodoxa son perseguidos por los apóstatas y los herejes; acuérdate de ellos, visítalos, fortalécelos, confórtalos y concédeles remisión, libertad y sosiego. 
(inclinación)
     Salva Señor y Ten misericordia de nuestros padres y hermanos que han sido enviados para Tu servicio y por ello están de viaje y de todos los Cristianos Ortodoxos.
(inclinación)
     Salva Señor y Ten misericordia de los que me odian y me hacen daño y son para mí una tentación, y no permitas que perezcan por mi culpa.
(inclinación)
     Ilumina con la luz de Tu conocimiento a todos aquellos que se han separado de la Fe Ortodoxa y los que están cegados por perniciosas herejías, y únelos a Tu Santa Iglesia Católica y Apostólica.
(inclinación)

Por los Difuntos:
     Acuérdate, Señor, de todos aquellos que han dejado esta vida, de todos los creyentes Ortodoxos, de los piadosos gobernantes, de los santos Patriarcas, Metropolitas, Arzobispos y Obispos Ortodoxos, de todos los que Te han servido en el orden sacerdotal y monástico, de todo Tu pueblo y concédeles reposo con los santos en tus moradas eternas.

(inclinación)
     Acuérdate, Señor, de las almas de Tus siervos difuntos N…, mis parientes N… y perdónales todos sus pecados y desarmonías voluntarias e involuntarias, concediéndoles el Reino y la comunión con Tus bendiciones eternas y el gozar de Tu vida infinita y bienaventurada.
(inclinación)
     Acuérdate, Señor, de nuestros padres y hermanos y hermanas que se han dormido en la esperanza de la resurrección y de la vida eterna y de todos los cristianos ortodoxos que reposan aquí y en todo lugar y concédeles descanso con Tus Santos, allí donde la luz de Tu rostro los ilumina y Ten piedad de nosotros, porque eres Bueno y Filántropo.
(inclinación)

Oración Final:
     Verdaderamente es digno bendecirte, oh Theotokos, siempre Bienaventurada y Purísima, Madre de nuestro Dios. Más honorable que los Querubines y más gloriosa incomparablemente que los Serafines, Tú que sin mancha has engendrado a Dios, el Verbo, verdaderamente Theotokos, te alabamos.
     + Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
     Señor, Ten piedad.
(tres veces)
     Oh Señor Jesucristo, Hijo de Dios, por las oraciones de Tu Santísima Madre, nuestros Santos Padres, y todos los Santos, Ten piedad de nosotros y sálvanos. Amén. 
 

ORACIONES DURANTE EL DÍA

Oración de Jesús
        Señor Jesucristo, Hijo de Dios, Ten piedad de mí, pecador.

Regla de Oración de San Serafín de Sarov

Al levantarme, ante los Iconos rezo tres veces el Padre Nuestro en honor de la Santa Trinidad, luego tres veces el cántico a la Madre de Dios: 

     Regocíjate, Virgen María, Madre de Dios, llena de gracia, el Señor está contigo, bendita eres entre las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre. Pues de Ti ha nacido el Salvador de nuestras almas. 

Y luego una vez el Credo.
Antes de cada comida repito la regla de oración anterior.
Durante el día digo suavemente: 

Señor Jesucristo, Hijo de Dios, ten piedad de mí, pecador. 

Oración Antes de Empezar Cualquier Obra
     Oh Señor Jesucristo, Hijo Unigénito del Padre sin principio, que has dicho con Tus Purísimos labios: “Sin mí, no pueden hacer nada”, Señor mío y Dios mío, con fe recibo Tus palabras en mi corazón y en mi alma, inclinándome ante Tu bondad. Ayúdame a completar juntamente Contigo esta obra que voy a empezar, en el Nombre del +Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Oración al Completar Cualquier Obra
     Gloria a Ti, oh Dios, gloria a Ti. Tú, Cristo mío, eres la cima y plenitud de todo lo que es bueno. Llena mi alma de gozo y de alegría y sálvame, porque sólo Tú eres misericordioso. Oración de Acción de Gracias por una Bendición de Dios Nosotros indignos siervos Tuyos, agradecidos por Tus múltiples y grandes beneficios, Te alabamos, Te bendecimos, Te damos gracias, y exaltamos Tu misericordia, clamándote con humilde amor: ¡Gloria a Ti, que eres nuestro Bienhechor y Salvador!

Oración Antes del Estudio
     Oh Rey Celestial, Consolador, Espíritu de Verdad, Tú que estás presente en todo lugar, y todo lo llenas, Tesoro de bienes y dador de vida, ven y haz en nosotros Tu morada, purifícanos de toda mancha, y salva nuestras almas, Tú que eres bueno. 
     Oh Dios infinitamente Bondadoso, derrama sobre nosotros la gracia de Tu Espíritu Santo, que da y fortalece nuestras fuerzas espirituales, a fin de que aplicándonos a la enseñanza propuesta, crezcamos para Tu gloria, oh Creador nuestro, para consuelo de nuestros bienhechores y para ser útiles a la Iglesia y a la Patria. 


Oración Después del Estudio
     Te agradecemos, oh Creador, por habernos concedido Tu gracia para escuchar Tu enseñanza. Bendice a nuestros superiores, maestros y bienhechores que nos guían en el conocimiento del bien, y danos fuerzas y firmeza para continuar nuestros estudios. 

 

ORACIONES PARA BENDECIR LOS ALIMENTOS 


Oración Antes del Desayuno
     Trinidad Santa, Ten piedad de nosotros. Señor purifícanos de nuestros pecados. Maestro, perdona nuestras transgresiones. Santo, visítanos y cura nuestras dolencias por Tu Nombre.
     + Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
     Señor, Ten piedad.
(tres veces)
     Padre Bendiga. 

     Oh Cristo Dios, bendice la comida y la bebida de Tus siervos, porque Tú eres Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén. 

Si no hay sacerdote:
     Por las oraciones de nuestros Santos Padres, Señor Jesucristo, Dios nuestro, Ten piedad de nosotros y sálvanos. Amén. 

Oración Después del Desayuno
     Más honorable que los Querubines, y más gloriosa incomparablemente que los Serafines, Tú que sin mancha has engendrado a Dios el Verbo, verdaderamente Theotokos Te alabamos.
     + Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los de los siglos. Amén.
     Señor, Ten piedad.
(tres veces)
     Padre Bendiga. 

     Dios está con nosotros, por Su gracia y amor a la humanidad, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén. 

Si no hay sacerdote:
     Por las oraciones de nuestros Santos Padres, Señor Jesucristo, Dios nuestro, Ten piedad de nosotros y sálvanos. Amén. 

Oración Antes del Almuerzo
     Padre Nuestro que estás en los Cielos, santificado sea Tu Nombre, venga Tu Reino, hágase Tu voluntad así en la tierra, como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy. Perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos dejes caer en la tentación, más líbranos del mal.
     + Gloria al Padre y al Hijo al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
     Señor, Ten piedad.
(tres veces)
     Padre bendiga. 

     Oh Cristo Dios, bendice la comida y la bebida de Tus siervos, porque Tú eres Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

Si no hay sacerdote:
     Por las oraciones de nuestros Santos Padres, Señor Jesucristo, Dios nuestro, Ten piedad de nosotros y sálvanos. Amén. 

Oración Después del Almuerzo
     Te agradecemos, Cristo nuestro Dios, pues nos has satisfecho con Tus bendiciones terrenales. No nos prives de Tu Reino Celestial, sino que así como viniste en medio de Tus discípulos, oh Salvador, y les diste la paz, ven a nosotros y sálvanos.
     + Gloria al Padre y al Hijo al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.     
     Señor, Ten piedad. (tres veces)
     Padre bendiga. 

     Bendito sea Dios, que ha tenido misericordia de nosotros y nos ha alimentado con Sus ricos dones, por Su gracia y amor a la humanidad, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

Si no hay sacerdote:
     Por las oraciones de nuestros Santos Padres, Señor Jesucristo, Dios nuestro, Ten piedad de nosotros y sálvanos. Amén. 

Oración Antes de la Cena
     Los pobres comerán y serán saciados, alabarán al Señor los que lo buscan, vivirán sus corazones por siempre.
     +Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
     Señor, Ten piedad. (tres veces)
     Padre bendiga. 

     Oh Cristo Dios, bendice la comida y la bebida de Tus siervos, porque Tú eres Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

Si no hay sacerdote:
     Por las oraciones de nuestros Santos Padres, Señor Jesucristo, Dios nuestro, Ten piedad de nosotros y sálvanos. Amén. 

Oración Después de la Cena
     Tu seno se convirtió en Mesa Celestial, portando el pan celestial, Cristo nuestro Dios. Quien coma de Él no morirá, oh Theotokos, según la Palabra del Que alimenta a todos.
     Más honorable que los Querubines y más gloriosa incomparablemente que los Serafines, Tú que sin mancha has engendrado a Dios el Verbo, verdaderamente Theotokos, Te alabamos.
     Tú, oh Señor nos has alegrado con Tus obras; en las obras de Tus manos nos alegraremos. Despliega sobre nosotros la luz de Tu rostro, oh Señor.
     Tú has puesto alegría en mi corazón. Con los frutos del trigo, vino y aceite nos has satisfecho. En paz me acostaré y dormiré, pues sólo Tú oh Señor, haces que yo habite en la esperanza,
     + Gloria al padre y al hijo y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
     Señor, Ten piedad. (tres veces)
     Padre Bendiga. 

     Dios está con nosotros, por su gracia y amor a la humanidad, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

Si no hay sacerdote:
     Por las oraciones de nuestros santos padres, Señor Jesucristo, Dios nuestro, Ten piedad de nosotros y sálvanos. Amén. 
 

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